La Secretaría de Agricultura y la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) unen esfuerzos para hacer frente al brote de gusano barrenador, luego de que el estado acumula cerca de 40 días con casos positivos de esta plaga que afecta a animales de sangre caliente y que también representa un riesgo para la salud humana. Ante este escenario, la centenaria institución educativa aportará su capacidad científica, tecnológica y humana para contribuir a atender los impactos que esta problemática genera en los ámbitos de la salud, la economía y el sector agropecuario.
Lo anterior se dio a conocer durante la puesta en marcha del curso de capacitación sobre identificación del gusano barrenador del ganado, manejo de heridas infestadas, así como prevención y control, realizado en la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de la UAS. Esta actividad forma parte de una serie de pláticas informativas y acciones de prevención en las que participa la comunidad universitaria de la Coordinación de Biología.
El director de Innovación, Sanidad e Inocuidad de la Secretaría de Agricultura, Dante Ramos Franco, quien asistió a esta actividad acompañado por su equipo de trabajo, señaló la urgencia de coordinar este tipo de acciones con la academia, ante una plaga que ya afecta a prácticamente todo el país, con excepción de Sonora y Baja California.
“La universidad, con todo este poder humano y científico que tiene, podrá buscar las herramientas necesarias para lograr la disminución de esta plaga”, afirmó.
En ese sentido, comentó que la Secretaría de Agricultura, encabezada por Ismael Bello, reitera su total apertura para concretar los convenios necesarios con las distintas facultades de la UAS, con el propósito de establecer líneas de investigación y acción conjuntas.
Como ejemplo, citó que desde las áreas de Biología y Ciencias Médicas se pueden desarrollar investigaciones sobre técnicas de prevención orgánica, como el uso de hongos patógenos para combatir las larvas; mientras que Veterinaria y Zootecnia pueden participar activamente en la comunicación y capacitación de productores pecuarios para realizar revisiones exhaustivas de los animales. Asimismo, las áreas de Ingenierías y Ciencias Exactas podrían contribuir al diseño de trampas y al monitoreo climático mediante herramientas tecnológicas, como el sistema Gorrión.


