Investigadora de la Facultad de Ciencias Químico-Biológicas de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) desarrolla estrategias tecnológicas accesibles para transformar granos tradicionales en alimentos funcionales capaces de prevenir enfermedades crónicas no transmisibles. A través de la producción de germinados de alto valor nutricional, este proyecto busca dar un valor agregado a cultivos clave de la región.
La doctora Liliana León López, investigadora líder del proyecto, explicó que el consumo de estos germinados —ya sea en harinas para la elaboración de tortillas, panes u otros alimentos— ayuda a combatir el estrés oxidativo celular. Este fenómeno biológico está directamente asociado con el desarrollo de padecimientos graves como la diabetes, la hipertensión y los problemas cardiovasculares.
“Nosotros trabajamos con granos importantes en el estado de Sinaloa, granos de importancia nutrimental y también de importancia económica. Tratamos de destacar la importancia de granos como el maíz, el sorgo —que se usa básicamente en la alimentación animal— o el garbanzo, que en su mayoría se exporta a España. Entonces, buscamos diversificar las formas de consumo y, además, transformarlas a través de tecnologías simples, accesibles y de bajo costo para incrementar su valor nutricional y nutracéutico”, señaló.

