La salud mental es un estado de bienestar general que permite a las personas gestionar el estrés de la vida, aprender, trabajar de forma productiva y convivir en sociedad. Por ello, la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) promueve la salud mental en sus estudiantes de nuevo ingreso, con el propósito de brindarles herramientas para prevenir, identificar y atender cualquier problema que afecte su bienestar emocional.
El director de la unidad académica, doctor Jorge Adalberto Velázquez Román, dio la bienvenida a los alumnos de primer año a la conferencia Promoción de la Salud Mental, impartida por el doctor Tranquilino Álvarez Páramo, psiquiatra y docente de la facultad. En su mensaje, Velázquez Román expuso que durante generaciones la cultura médica inculcó que para ser buen médico se debía ser invulnerable, postergar el sueño y no mostrar agotamiento ni emociones.
“Las estadísticas son claras y no discriminan títulos, promedios ni carreras. Los trastornos de ansiedad, la depresión y el síndrome de burnout acechan con mayor intensidad en los pasillos de las facultades de medicina y hospitales. Enfrentar diariamente la enfermedad, el dolor humano y la presión de no cometer errores nos coloca en una trinchera de alto riesgo emocional”, expresó Velázquez Román.
Durante el evento se destacó que, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en México el 30 por ciento de la población presenta algún problema de salud mental; entre ellos, la ansiedad afecta al 30 por ciento de las personas y la depresión al 17 por ciento. Asimismo, alrededor de 8 de cada 10 personas con un trastorno mental no reciben la atención adecuada.
El director de la facultad señaló que la pandemia de COVID-19 provocó un aumento significativo de trastornos de ansiedad, depresión y estrés académico en estudiantes y docentes, por lo que la salud mental no puede seguir siendo un tema tabú en las aulas.
“Necesitamos desmantelar el mito del médico mártir. Reconocer que no puedes más, buscar apoyo psicológico y levantar la mano cuando la situación te sobrepase no te hace menos capaz, te hace un profesional responsable. Ningún examen, título ni guardia valen el precio de tu integridad mental (...); no se puede dar lo que no se tiene, un médico roto por dentro difícilmente podrá sanar a otros con la claridad que la profesión exige”, enfatizó.


