Desde la historia académica, se estudian diversos fenómenos sociales, de la vida cotidiana, culturales y económicos, así como estrategias de movilidad. Uno de los que destaca en el siglo XIX fue el análisis de los documentos parroquiales que, entre los años 1804 y 1806, arrojan un aumento en la mortalidad en las zonas serranas de Cosalá y Badiraguato a causa del sarampión, según explicó la investigadora Venecia Lara Caldera.
La especialista de la Facultad de Historia de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) señaló que su trabajo de investigación se basó en los libros parroquiales de la época, examinando específicamente las denominadas “Partidas de entierro”. Estos documentos, elaborados por los sacerdotes de las comunidades, describían las posibles causas de defunción y ofrecían una breve semblanza del difunto; gracias a ellos, se pudo determinar que estas zonas serranas de Sinaloa fueron severamente afectadas por una epidemia de sarampión.

