La medicina no entiende de fronteras, idiomas ni distancias; entiende de empatía y de un deseo compartido por salvar vidas. Con esa premisa, dos jóvenes estudiantes de distintas latitudes del continente han dejado temporalmente sus hogares para sumarse a las filas de la investigación científica en la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), realizando aportes sobre el efecto de la bacteria E. coli en la obesidad infantil.
Desde la vibrante y multicultural ciudad de Toronto, Canadá, llegó Ernissa Nadie Daniel. Acostumbrada a los climas fríos de su universidad de origen, hoy comparte el entusiasmo por la calidez sinaloense. Ella ha sido cobijada en el laboratorio del doctor Vicente Adrián Canizalez Román, y se muestra feliz de desarrollar aquí su estancia académica de un mes para afianzar su formación en la carrera de Medicina.
“Es una gran oportunidad estar aquí en México para conocer más sobre la investigación y el ámbito de la salud. Estoy muy agradecida y espero aprender muchas cosas para mi conocimiento y desarrollo científico”, compartió la joven estudiante de la Universidad de Toronto.


