Sin Redundar — Carlos Avendaño · Opinión
Sinaloa

Sin Redundar - Carlos Avendaño

Sin Redundar - Carlos Avendaño

Por Carlos Avendaño·13 de julio de 2026
Sin Redundar - Carlos Avendaño

Columna Periodística -Sin Redundar- Por Carlos Avendaño 13 Julio 2026

El reto público de Salinas Pliego para Rocha Moya. En política, el silencio suele tener consecuencias, pero cuando este silencio se prolonga, siempre aparece alguien dispuesto a ocupar el espacio. Ahora fue Don Ricardo Salinas Pliego, el presidente de Grupo Salinas -el afamado Tío Richi- utilizó su cuenta de “X” para lanzarle un reto público al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, en donde le pidió que ofreciera su versión sobre los acontecimientos relacionados con la muerte del maestro Héctor Melesio Cuén Ojeda -diputado federal electo- y hasta le propuso abrir los micrófonos de la televisora de TV Azteca o enviarle al periodista Manuel López San Martín para que le realizara una entrevista “ad hoc”. Hasta ahí, el mensaje ya tenía un alto contenido político, pero Salinas Pliego fue más allá al incluir cuestionamientos irónicos sobre el paradero del ex mandatario sinaloense, elevando aún más el tono de una confrontación que ya rebasa las benditas redes sociales -dijera AMLO-. Pero independientemente de la simpatía o del rechazo que despierte el empresario televisivo, lo cierto es que su publicación vuelve a colocar sobre la mesa una exigencia que sigue presente en la opinión pública: que exista una explicación amplia, directa y pública sobre uno de los episodios más controvertidos de la historia reciente de Sinaloa. Porque un mensaje en redes sociales puede fijar una postura, pero difícilmente sustituye una conferencia de prensa, una entrevista abierta o un ejercicio de rendición de cuentas. La ciudadanía tiene derecho a escuchar todas las versiones, y quienes han ocupado las más altas responsabilidades públicas, también tienen la oportunidad de responder a los cuestionamientos que les formule toda la sociedad. Lo que resulta evidente es que el vacío informativo sigue siendo llenado por terceros. Primero fueron los analistas, después los periodistas, más tarde los actores políticos, ahora un empresario con enorme influencia pública. porque cada día que pasa sin información suficiente, el debate deja de estar en manos de las instituciones y se traslada al terreno de las benditas redes sociales, en donde predominan la confrontación, la especulación y la polarización. Innegablemente que la mejor manera de desactivar los rumores nunca ha sido el silencio, sino que ha sido la transparencia y la rendición de cuentas. Porque cuando las preguntas permanecen sin respuesta, siempre habrá alguien dispuesto a formularlas, y millones de personas dispuestas para escucharlas. En política, el silencio puede ser una estrategia, pero rara vez deja de tener un costo, y este costo, tarde o temprano, termina pagándose en la credibilidad…

Cuando el silencio también responde. La política moderna ya no sólo se libra en las plazas públicas, también se disputa, minuto a minuto, en las benditas redes sociales -dijera AMLO-. Esta vez fue el colega periodista Manuel López San Martín quien, desde su cuenta de “X”, lanzó un severo cuestionamiento al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, criticando su reciente mensaje en las redes sociales y cuestionando que no haya ofrecido una explicación pública más amplia sobre la situación que enfrenta. El periodista retomó además la invitación previamente formulada por Ricardo Salinas Pliego para que Rubén Rocha Moya concediera una entrevista en TV Azteca y respondiera directamente a los cuestionamientos que han marcado la conversación pública últimamente. Hasta ahora, esta invitación no ha sido aceptada públicamente, y este hecho, por sí mismo, alimenta el debate. Porque cuando un personaje que ocupó la más alta responsabilidad política de un estado decide fijar postura únicamente mediante publicaciones en las redes sociales, inevitablemente surgen voces que reclaman un ejercicio más amplio de rendición de cuentas. Un mensaje de 280 caracteres puede fijar una posición, pero difícilmente sustituye una entrevista abierta, una conferencia de prensa o un diálogo en el que existan preguntas y respuestas. Ahí radica el fondo del asunto. No se trata únicamente de lo que Rocha Moya escribió, se trata de lo que aún permanece sin explicación pública. En política existe una máxima que nunca pierde vigencia, mientras más prolongado sea el silencio institucional, más espacio ocupan los comentaristas, los periodistas, los adversarios políticos y las redes sociales. Y esto es exactamente lo que está ocurriendo. Cada publicación genera otra respuesta, cada respuesta provoca nuevas preguntas, y cada día sin información suficiente amplía la controversia. Lo que hoy vive Sinaloa es una batalla por la narrativa, de un lado, quienes sostienen que existe una campaña de desinformación, del otro lado, quienes exigen explicaciones públicas más amplias y verificables. En medio de ambos discursos se encuentra la ciudadanía, que tiene derecho a conocer información clara y oportuna, porque la confianza pública no se recupera únicamente con comunicados, se fortalece cuando las instituciones y los actores políticos están dispuestos a responder preguntas, incluso las más incómodas. Después de todo, en democracia no basta con hablar, también hay que estar dispuesto a escuchar y responder. Y mientras las preguntas siguen acumulándose sin un espacio abierto para contestarlas, el silencio continuará siendo el protagonista de esta historia…

La aparición de Rubén Rocha Moya al menos en las benditas redes sociales, cambia el escenario político porque, por primera vez desde que pidió licencia, Rocha Moya fija una versión completa de los hechos y niega de manera directa varias de las narrativas que habían circulado en las redes sociales y en los medios de comunicación. Los puntos clave de su mensaje son: 1.- Niega las acusaciones y afirma que la información que lo involucra es falsa. 2.- Dice haber comparecido ante el Ministerio Público Federal durante el periodo de licencia. 3.- Asegura que nunca salió de Culiacán y que permaneció en su domicilio. 4.- Niega estar protegido por corporaciones federales. 5.- Acusa a una oficina del gobierno de EE.UU. de originar información falsa. 6.- Plantea el caso como un tema político y de soberanía nacional. ¿Qué significa políticamente? Con la reaparición de Rubén Rocha Moya tiene al menos tres efectos políticos inmediatos: 1. Rompe el vacío de información porque durante más de dos meses, el principal problema para MORENA fue el silencio. Ahora existe una narrativa oficial del propio Rubén Rocha Moya. 2. Trasladada la discusión al terreno de la credibilidad, ya no se debate únicamente dónde estaba, sino quién dice la verdad: Rocha Moya o quienes difundieron versiones sobre las investigaciones y su resguardo. 3. Internacionaliza el conflicto, al señalar directamente a una oficina del gobierno estadounidense, eleva el tema de una polémica local a un asunto con implicaciones diplomáticas y de narrativa bilateral. La pregunta clave ahora es otra: ¿Bastará este mensaje para cerrar la crisis política? Probablemente no, porque después de semanas de especulación, la opinión pública y la oposición pedirán más que un posicionamiento en redes sociales, pedirán documentos, aclaraciones institucionales y resultados concretos de las investigaciones… Sin Redundar y diciendo las cosas tal y como son. Suyos los comentarios estimados lectores… Facebook: Carlos Avendaño   Twitter: @Carlosravendano   http://www.carlosavendano.mx hectormunoz.com.mx - lagaceta.me - entreveredas.com.mx - https://www.rrcnoticias.com/ - nexusmedia.com - entreredes.com.mx