Columna Periodística -Sin Redundar- Por Carlos Avendaño 19 Agosto 2026
Paola Gárate: priista de corazón, panista de registro. ¡Ah, caray! Paola Ivette Gárate Valenzuela, se registró en la plataforma del PAN para buscar una candidatura, pero aclara que sigue siendo priista y que ni piensa renunciar al PRI. ¡Menos mal, qué alivio! Uno ya estaba preocupado pensando que se había cambiado de partido, pero no. Resulta que resalta que resultó que ahora se puede tocar la puerta del PAN, buscar una candidatura albiazul y seguir siendo del partido tricolor. La política mexicana, siempre innovando no cabe duda alguna. Paola Gárate, dice que lo hizo por congruencia con su convicción aliancista y porque hay que construir una oposición fuerte contra MORENA. Suena bonito, incluso hasta patriótico. Pero el problema es que en política los discursos duran lo que tarda un dirigente en levantar el teléfono. Porque ahora viene lo más interesante: ¿Qué dirán los del PRI? Y más concretamente: ¿Qué dirá Alito Moreno? Porque una cosa es hablar de alianzas entre partidos y otra muy distinta es que una militante priista se registre directamente en la plataforma de otro partido para buscar una candidatura. Y ciertamente como se comenta en los corrillos políticos, Paola Gárate no es precisamente ninguna de las consentidas de Alito Moreno, y vaya que este movimiento pudiera convertirse en la excusa perfecta para cobrar facturas pendientes. Ella dice que los verdaderos adversarios están afuera, puede ser, quizás o tal vez. Pero a lo mejor debería de mirar un poco hacia adentro, porque en política los enemigos externos preocupan menos que los compañeros que controlan las listas de candidatos. Paola Gárate quiso jugar al ajedrez con dos tableros: seguir siendo priista y al mismo tiempo tocar la puerta panista. Ahora habría que esperar si el PRI le abre la puerta o le enseña por dónde está la salida. Porque una cosa es construir una alianza opositora, y otra cosa muy diferente es buscar candidatura en casa ajena y esperar que en la propia nadie se moleste. La política, según dicen, es el arte de lo posible, y Paola Gárate acaba de descubrir que también es el arte de saber con quién te conviene quedar bien antes de registrarte…
¡En Sinaloa hay menos pobres! Al menos esto es lo que presume Omar López Campos, el suspirante a Coordinar la 4T en Sinaloa, quien también asegura que 395 mil sinaloenses salieron de la pobreza durante los gobiernos de MORENA. ¡Vaya qué maravilla! Ahora falta saber si también salieron de pobres los que financian la gira política de Omar, porque el hombre no para: recorre municipios, organiza encuentros, moviliza gente y aparece hasta en la sopa. Y todo esto, mi estimado lector, cuesta mucho dinero. Por si no lo recuerda, Omar es hijo del flamante diputado local Eligio López Portillo, el mismito presidente de la JUCOPO en el Congreso del Estado de Sinaloa, y políticamente muy pero muy cercano al ex gobernador Rubén Rocha Moya. Demasiadas coincidencias para no levantar, cuando menos, una ceja. Y aquí vienen las preguntas que nadie debería de tener miedo de hacerlas: ¿De dónde sale tanto dinero para recorrer Sinaloa? ¿Lo paga de su bolsillo? ¡Excelente si es así! Nada más que publique sus gastos y asunto arreglado. ¿o acaso lo financian algunos simpatizantes? También queremos saber quiénes son. ¿existen recursos partidistas? Pues que se transparenten. Y si alguien sospecha de que pudiera existir dinero público, pues que presente las pruebas correspondientes. Porque una cosa es preguntar y otra cosa es acusar sin evidencia alguna. Pero tampoco nos quieren vender que recorrer todo el estado de Sinaloa, movilizar estructuras y posicionar un nombre cuesta lo mismo que ir a comprar tortillas. Y todavía dicen que no es campaña. ¡Por favor! En MORENA podrán llamarlo “recorrido”, “asamblea” o “encuentro ciudadano”, pero cuando alguien anda por todo Sinaloa promocionando su nombre y buscando apoyo político, hasta las piedras saben para qué va. Así que mientras Omar presume que 395 mil sinaloenses salieron de la pobreza, nosotros hacemos una pregunta mucho más básica y sencilla: ¿Quién está pagando la fiesta política? Porque la pobreza podrá estar disminuyendo -según sus cifras- pero lo que definitivamente no escasea son los políticos con hambre de poder. Pregunta obligada: ¿Quién paga la gira de Omar López Campos?...

