El maestro Fernando Mejía Castro, destacado universitario, director del Grupo Guiñoleros UAS y referente fundamental del teatro de títeres en el estado, resultó ganador de la Convocatoria Editorial 2026 “Palabras del Humaya”, organizada por el Ayuntamiento de Culiacán a través del Instituto Municipal de Cultura Culiacán (IMCC), con su obra dramatúrgica titulada “Faluco López: Símbolo de la resistencia frente al mal, la injusticia y lo desconocido”.
El Jurado Dictaminador, integrado por Adriana Velderráin Carreón, Adalberto García López, León Cartagena, Juan Adolfo Plata Guzmán y Jorge Mario Escalante Anaya, seleccionó dos obras para su publicación de un total de 19 propuestas, entre ellas, la dramaturgia de Mejía Castro.
Al respecto, el director de Guiñoleros UAS manifestó su profunda satisfacción y orgullo por este logro que reconoce su trabajo y dedicación a lo largo de los años. Asimismo, destacó la sólida trayectoria y preparación del comité evaluador, el cual reconoció en su obra el alcance literario y su aporte a la tradición de libros escritos en Sinaloa.
"Me siento muy contento, muy feliz, porque es un reconocimiento a mi labor y a todo lo que ha estado haciendo el grupo Guiñoleros. Esto es resultado de que estamos haciendo bien las cosas, de que hemos aprendido en todos estos años. Al ser una convocatoria con un jurado que analiza y revisa entre muchas propuestas, ser seleccionado por especialistas con tal formación y preparación es motivo de gran satisfacción y orgullo", expresó.
Detalló que la obra ganadora reúne cinco textos dramatúrgicos en torno a "Faluco López", un personaje que construyó a partir de la rica tradición oral y la idiosincrasia de los pueblos sinaloenses, inspirado particularmente en los "mentideros" de su natal Angostura y de otras regiones del estado.
De acuerdo con el también director Académico Cultural de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), los sinaloenses recurren históricamente a relatos fantasiosos para entretenerse, heredando cuentos que preservan una riqueza cultural que se va transformando de generación en generación.


